Con esta histórica alianza, ambas partes salen gratamente beneficiadas.
Burger King cuya expansión parece no tener fin, cuenta ya con cerca de 500 establecimientos en España y este año ha abierto unos 35 locales nuevos. Para Burger King la alianza supone un gran impulso en su crecimiento en Europa, extendiendo su presencia en un nuevo medio de distribución. La petrolera Repsol se convertirá en el mayor franquiciado de la cadena de comida rápida en toda Europa (sin contar a Turquía), y unos de los mayores del mundo.
Repsol lleva a cabo una estrategia de diversificación. Debido a la subida de los precios del petróleo y la bajada en las ventas de hidrocarburos, la petrolera decidió ampliar los productos a la venta en sus estaciones de servicio. Es una forma de reconvertir sus estaciones en tiendas con miles de productos, aprovechando el gran tránsito de clientes. Pasa de ser una pequeña tienda de productos de primera necesidad a una gran tienda de productos recurrentes.

El vender productos "non oil" es muy rentable ya que según la empresa ahora supone cerca del 50% de las ventas en las gasolineras.
Para conseguirlo ha ido haciendo una serie de acuerdos con grupos como El Corte Inglés, para instalar tiendas Opencor en algunas gasolineras, con la Once o Nespresso. Aunque estas alianzas están limitadas a grandes ciudades.

Los empleados son contratados por la petrolera pero seguirán estrictamente las indicaciones de Burger King. Se espera crear cerca de 1500 puestos de trabajo a la finalización del proyecto. Las áreas se identificarán como BK Have it your way y The Home of the Whopper.
En España, ya existen establecimientos de comida rápida adosados a gasolineras, pero son independientes. Son negocios distintos y no conjuntos, como plantea este acuerdo.